Dije Que Lo Lamento

Foto por Nick Westwood

En mi seminario Ríanse Hacia Un Matrimonio Mejor explico en detalle como el cerebro de un hombre tiende a poner las cosas en compartimentos. Es como que los hombres tienen cajas separadas en su cabeza para todo: dinero, sexo, niños, esposa, suegros, etc. Y para un hombre estas cajas no se tocan entre si. Piensa en una cosa a la vez y después prosigue a la la siguiente ya que no están conectadas entre si.

Entonces explico como el cerebro de la mujer es como una gran bola de alambre donde todo esta conectado con todo y no hay compartimentos en lo absoluto. El dinero puede estar conectado a los suegros y el sexo a los niños. Las cosas pueden funcionar juntas muy fácilmente en el cerebro de una mujer.

Estos dos modos tan opuestos de pensar y procesar las cosas provoca que hombres y mujeres se comuniquen en modos muy diferentes. Hay una área en particular donde esto es muy evidente y a menudo problemática -la disculpa. Debido a que el hombre tiene esta capacidad única de compartimentar, el puede ir a su “caja de disculpas”, decir que lamenta lo que hizo, cerrar esa caja y seguir a la siguiente tarea o cosa en que pensar. En su mente se encargo del asunto, dijo que lo lamentaba, está hecho y la vida sigue adelante.

No es así para una mujer. Cuando ha sido engañada o lastimada por algún motivo, las conexiones en su cerebro hacen que le sea imposible compartimentar. Ella puede asociar toda clase de razones, sentimientos e ideas a ese incidente. Mientras que su esposo se ha movido a otro territorio, ella no lo ha hecho pues puede tomarle un tiempo procesar sus emociones y pensamientos. Así que cuando una mujer aún esta molesta, triste o lastimada por unos días (algunas veces semanas dependiendo del daño) a menudo es una incógnita para el hombre. Entonces ellos perciben que sus esposas están guardando resentimiento, falta de perdón e indisposición a seguir adelante, y se frustran mucho. Después de todo, él dijo que lo lamentaba, ¿por qué ella no puede dejarlo atrás?

Debido a la manera como las mujeres están hechas con todas estas conexiones en sus cerebros, es más difícil para ellas sobrepasar el dolor. De hecho esto es algo bueno para ustedes hombres ya que es lo que les permite ¡soportar sus tonterías! Tu la riegas y dices y haces cosas hirientes y ella sigue ahí porque las mujeres tienen esta capacidad de formar conexiones profundas. En realidad funciona en beneficio de los hombres, pero cuando haces algo sumamente hiriente, se vuelve en tu contra; tendrás que repararlo y puede que tome algún tiempo.

Todo el tiempo escucho historias de hombres que han hecho cosas hirientes-cosas grandes como tener un amante o pequeñas como decir algo hiriente-y luego dicen, “lo lamento” y esperan que todo desaparezca. Cuando no sucede ellos se molestan y le reprochan a sus esposas que no pueden “dejarlo atrás”. Sencillamente no funciona así con las mujeres. Los hombres necesitan aprender que empujarlas para que “sigan adelante” no es la respuesta. La respuesta es que te apropies del problema que has creado.

No es su problema de falta de perdón. No es que ella no acepte tu disculpa. Aún siente dolor y va a tomar un tiempo para que ella se sobreponga. Los hombres no ven la conexión entre la ofensa y las emociones siguientes en lo absoluto. Es como que soltaron la bomba atómica pero no se dan cuenta de que hay lluvia radioactiva más allá de la explosión inicial que tendrán que seguir limpiando y tratando. Hombres cuando lastiman a su esposa y ven que aún está tratando con ello, no te atrevas a darle la vuelta al asunto y reprochárselo. Miras a tu esposa y le dices, “Veo que aún te lastima. Entiendo que esto aún es doloroso. Me doy cuenta que yo te hice esto. Lo lamento.” ¡Entonces cállate! No te defiendas, no hagas excusas o la culpes. Cada vez que lo veas, te apropias de ello. Aún si tienes que hacerlo 100 veces. Así es esto.

Recuerden hombres, cuando se trata de disculpas, no hay una “caja de disculpas” en el cerebro de tu esposa. No cometas el error de pensar o decir, “¡te dije que lo lamento! ¡Ya sigue adelante!” No pongas la falta en ella, o terminará pensando que no lo lamentas en lo absoluto.

Comments

  1. Psic.social Ramona Constante de Cordones says:

    Es verdad, a veces “lo lamento no alcanza”,es necesario sanar la herida que hemos causado.Vivimos en un mundo de heridos y heridores,abusos de todo tipo, psicologico, fisico, sexual…Cuando se deposita por fin la confianza en alguien como para abrirle todo nuestro ser y amarlo,(especialmente sucede con las mujeres), las heridas se perciben como traicion a la confianza que habiamos depositado, el alma traicionada se cierra llena de miedo otra vez…vuelve a esa hipervilgilancia que habia logrado dejar de lado para darse la oportunidad de amar y ser disfrutada ..y necesita tiempo y comprension, empatia, para poder volver a confiar.Y puedo asegurar que no es tan dificil sanar el corazon de una mujer, solo hace falta sinceridad, y verdadero interes en el dolor de ella, hacerse responsable .

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